El «mewing» se ha vuelto popular en redes sociales como una técnica para “definir la mandíbula”, mejorar la respiración y hasta corregir problemas dentales o esqueléticos.
Sin embargo, ¿qué hay de cierto desde la perspectiva ortodóncica? Aquí encontrarás una explicación seria y actualizada basada en ciencia, no en tendencias.
Contenido
¿Qué es el mewing?
Consiste en posicionar la lengua completamente en el paladar, mantener una postura mandibular relajada y una correcta respiración nasal.
Este concepto deriva de los trabajos de los ortodoncistas Dr. John Mew y su hijo, quienes proponen que la postura orofacial influye en el crecimiento facial.
¿Puede el mewing cambiar la forma de la cara?
Depende de la edad y del tipo de problema.
Sí puede ayudar cuando:
- El paciente es adolescente y aún está en crecimiento.
- Existe respiración bucal, deglución atípica, interposición lingual o baja postura lingual.
- Se usa como complemento dentro de un tratamiento ortodóncico o miofuncional.
CASO CLÍNICO (Lima – Perú)
La paciente presentaba: Biprotrusión (boca abultada), maxilares estrechos, una maloclusión de clase II + apiñamiento moderado superior e inferior. Funcional; respiración oral e interposición lingual.
El tratamiento consistió en extracciones de 4 premolares + aplicación de principios MEWiNG para la reeducación lingual guiada:
Ejercicios clínicos efectivos:
- Tongue-up training: dorsum pegado al paladar en reposo (sin presión anterior).
- Tip to spot: punta en punto incisivo/palatal predefinido.
- Deglución consciente: punta en spot, sellado labial, sin empuje anterior.


Al final del tratamiento, se corrigió la causa funcional de la interposición lingual, se optimizó la respiración nasal, se redujo la presión lingual sobre los incisivos, se mejoró el equilibrio muscular (labial y mentón) y se favoreció la rotación mandibular antihoraria.
Todo esto mejoró no sólo la mordida, sino la función oral, respiración y la proyección mandibular.
Beneficios reales comprobados del MEWiNG
- Promueve la respiración nasal y reduce la boca abierta pasiva.
- Mejora el tono orofacial y la estabilidad post-tratamiento.
- Puede disminuir la presión lingual anterior en casos de deglución disfuncional.
- Complementa la terapia miofuncional orofacial.
Principios del Mewing
Se basa en los siguientes aspectos:
- Posición de la lengua: Se recomienda colocar toda la lengua en contacto con el paladar, sin tocar los dientes.
- Cierre de labios: Se debe mantener la boca cerrada en todo momento, respirando solo por la nariz.
- Postura mandibular: La mandíbula debe mantenerse en una posición equilibrada, sin tensión excesiva.
El objetivo de esta práctica es que, con el tiempo, la presión ejercida por la lengua pueda influir en el desarrollo de los huesos maxilares y en la posición de los dientes.
En los adultos, reeducar la posición lingual (cuando está alterada) puede proyectar la mandíbula, mejorar el tono muscular y aspecto facial.

Limitaciones del Mewing
El mewing no corrige por sí solo:
- No puede corregir maloclusiones severas: Casos como mordidas abiertas, sobremordidas, prognatismo o apiñamiento severo. Tampoco corrige discrepancias maxilares (Maloclusión Clase II y III).
- Resultados lentos e inciertos: A diferencia de la ortodoncia, cuyos efectos son medibles y predecibles, el mewing no tiene evidencia clara de generar cambios estructurales significativos en jóvenes , ni adultos.
- Puede generar problemas musculares: Si se realiza incorrectamente, puede generar tensión innecesaria en la mandíbula y otros músculos faciales, provocando molestias o disfunción temporomandibular (DTM).
El Mewing no es efectivo en maloclusiones con discrepancias esqueléticas (maxilar grande/mandíbula pequeña o viceversa). Tampoco genera expansión maxilar sobre todo en adultos.
Si bien mejora la respiración en jóvenes, casos mas graves van a requerir expansión maxilar.
¿Para quién es útil realmente?
- Niños y adolescentes en crecimiento. Complementa la terapia de ortopedia funcional.
- Adultos con alteraciones orofuncionales (respiración oral, mal postura lingual) y que buscan mejorar hábitos posturales.
- Pacientes en tratamiento con ortodoncia que necesitan estabilidad a largo plazo.
¿El Mewing Puede Corregir Problemas Ortodónticos?
Lo que dice la ciencia
Hasta el momento, no existen estudios científicos sólidos que respalden la efectividad del mewing (por sí, solo) como un método para corregir maloclusiones o problemas ortodóncicos significativos.
Si bien la postura de la lengua juega un papel importante en el desarrollo maxilofacial, los cambios estructurales en la mandíbula y los dientes dependen de múltiples factores, como la genética, gravedad del problema, la edad y el crecimiento óseo.
En niños, en crecimiento, la terapia miofuncional y los ejercicios de postura lingual pueden tener efectos positivos en el desarrollo craneofacial.
En adultos, donde el crecimiento óseo ya se ha detenido, las modificaciones estructurales a través del mewing son mínimas y poco predecibles.
Podemos obtener cambios, pero realizando un diagnóstico adecuado de las parafunciones orales y complementando el mewing a una ortodoncia bien planificada.
Conclusión
En resumen, aunque el mewing ha captado la atención de muchas personas, su efectividad sigue sin respaldo científico sólido. La ortodoncia sigue siendo la mejor opción para quienes buscan una solución real y comprobada para sus problemas dentales y maxilofaciales.
El mewing puede ser un apoyo funcional, como lo apreciamos en el caso clínico, pero no reemplaza los tratamientos ortodóncicos. Su eficacia depende en gran medida de la edad, del tipo de maloclusión y de si se integra dentro de un plan clínico completo.
Fuentes confiables y literatura para ampliar
- American Academy of Orofacial Myofunctional Therapy (AAOMT): guías clínicas de función orofacial.
- Proffit WR, Fields HW. Contemporary Orthodontics. Capítulos sobre función, postura y crecimiento.
- Huang Y, et al. Effects of tongue posture on maxillofacial growth. Angle Orthodontist.